El papel no está muerto… el negocio editorial, sí.

Publicado el 20. Sep, 2009 por Máximo Sant en Blog

13 razones por las que los periódicos y las revistas van a desaparecer.

Llevo 27 de mis 49 años trabajando en el negocio editorial. Hasta hace apenas seis meses mi trabajo consistía, en gran medida, en “salvar” una empresa basada en el modelo de negocio editorial tradicional del desastre que se avecinaba, se suponía, a causa de Internet.

Ya no estoy en esa empresa. Ahora, claro está, me dedico a Internet. Antes pensaba que el negocio editorial, al menos una parte, tenía salvación: que había sitio para las mensuales de calidad y para los productos de nicho; poco más. Lo confieso, he cambiado de opinión: Estoy convencido de que su sentencia de muerte está firmada.

¿Por qué he cambiado de opinión? Por estas trece –tenían que ser trece- razones.

1. El modelo de negocio editorial es insostenible.

A las personas que no conocen el sector editorial siempre les hago la misma comparación para explicar el modelo de negocio tradicional. Sólo hay que imaginar una fábrica de automóviles que envía los coches a sus concesionarios. Un concesionario que, por ejemplo, recibe 100 coches, vende 30 y a la semana o al mes, achatarra los otros 70. Al cabo de al menos tres meses el fabricante recibirá el dinero correspondiente a la venta de esos 30 coches (descontando el coste del transporte, del acero y los impuestos), ¡ah! ¡Lo olvidaba!, y el dinero correspondiente a la chatarra a precio, claro está, de chatarra.

Así funciona el negocio editorial tradicional: Ganan dinero las imprentas, las papeleras, los transportistas, los kiosqueros y poco, muy poco  el editor. ¡Y hay más de 30.000 kioscos! En resumen, las revistas con un precio de portada inferior a 2 o 3 € (según número de páginas) no ganan dinero con la venta.

2. Llegan nuevas tecnologías de impresión.

Para explicar esto, lo mejor es un ejemplo: www.bubok.es ¿Qué es bubok? Muy fácil, una librería electrónica en la cual puedes elegir entre montones de libros y comprarlos en formato pdf… o mandarlos imprimir para ti y sólo para ti, a un precio “de mercado”. ¿Te parece un escaparate para autores frikis? ¿Te parece Alberto Vázquez Figueroa un friki? Pues está en Bubok.

Esta tecnología ya está disponible para las revistas, aunque no a precio competitivo. De momento. Pero, en breve, el coste será competitivo y las revistas estarán en un kiosco electrónico y si la quieres impresa, mandas imprimir una para ti. Así de fácil.

3. Aparecen nuevos formatos periodísticos en Internet.

Cuando se habla de Internet, se piensa básicamente en páginas Web y Blogs. Pero hay otros formatos, como las revistas electrónicas o digitales. Y, ¡ojo!, digo las revistas digitales, no revistas convencionales “digitalizadas”, difíciles de leer en pantalla y sin recursos propios de Internet.

Las revistas digitales ofrecen gran parte de las ventajas del medio papel: Te llegan a casa en una fecha concreta, son intuitivas de utilizar, ofrecen la credibilidad de un equipo de redacción conocido, pueden leerse off line (con lo que las aplicaciones “corren” muy rápido), etc. Pero, al mismo tiempo, cuentan con todas las herramientas, aplicaciones, utilidades y gadgets de una Web.

¿Ciencia ficción? Pues en los EE.UU. e Inglaterra están triunfando.

4. Ya está aquí el papel electrónico.

Ya existe. Es como una carpeta de plástico fina y opaca, pero en ella puedes descargar el contenido de una pantalla. Según E-Ink, una compañía de alta tecnología de Massachusetts que ya ofrece esta tecnología, “El papel electrónico ofrecería todas las ventajas de la prensa “pasada de moda”, con resolución excelente, alto contraste, podrá ser leído con luz fuerte o débil y sin ninguna necesidad de energía externa” Es ligero y flexible pero a diferencia del impreso, el papel electrónico ahorraría árboles y no dejaría ninguna suciedad por entintado en sus dedos. El prototipo actual ofrece una resoluciones de 800 x 600 pixels (SVGA), un área activa de  122.4 x 152.3 mm y un grosor de 1.25 mm.

Tendrás una revista “en blanco” en la que puedes volcar tu revista favorita. Vas a un kiosco digital, buscas la revista que quieres, te la descargas y, ya está. ¡Y te la puedes llevar al baño! La “enorme” ventaja que esgrimen los defensores del papel. En el baño, el papel seguirá teniendo su sitio… pero para otra cosa.

5. El actual negocio del papel es, ecológicamente, insostenible.

Sólo en EE.UU. los periódicos consumen (según The New York Times) más de 300 toneladas de papel ¡cada día! ¿Te imaginas este número de toneladas multiplicado por todos los periódicos y revistas del mundo? Y eso ¡día tras día! ¿Y eres capaz de imaginar los árboles que hay que talar? Te doy un dato: Para una tonelada de papel se necesitan 17 árboles (Según la RAN, Rainforest Action Network, para conseguir 1 sólo kilo de papel se necesitan 2,30 kg. de madera de árbol). O sea, que en los EE.UU. se consumirían ¡5.100 árboles diarios!

No es así, porque el papel se recicla, pero en un porcentaje muy bajo. Pero en la misma medida que se incremente el proteccionismo hacia los bosques, subirá el precio del papel (ya está sucediendo, pese a la enorme caída de la demanda).

6. Gestión cortoplacista de la editoriales.

Muchas editoriales en todo el mundo tendrían salvación si tuvieran o hubiesen tenido gestores que no mirasen sólo al resultado económico a corto plazo, que supiesen de periodismo, del mundo editorial y de Internet.

Y eso no lo digo yo, lo dice David Simon, prestigioso periodista de la “vieja escuela” y que se define como “un apóstata para los colegas que siguen en la prensa escrita”. En un debate en el Senado de los EE.UU., acusó a los gestores de las editoriales americanas de buscar el resultado económico a corto plazo a costa de perder calidad y de comprometer la viabilidad de las empresas. Y ponía ejemplos como el de diario Baltimore Sun, que puso en la calle a casi 100 redactores y reporteros para aumentar su beneficio un 37 por ciento… y cerrar el diario dos años después.

Simon acusó a los actuales gestores de “martiriología”, acusando a Internet de todos sus males, cuando su mala gestión fue la primera causa de sus males.

7. Los medios editoriales no están en manos de editores.

En el fondo, ésta es la explicación del punto anterior. Aquí recurro a otro ponente del citado debate: Steve Coll, veterano reportero del Post. Steve sostiene que mientras los periódicos y revistas estaban en manos de editores eran “razonablemente rentables” y “tenían un futuro” pero la ambición de Wall Street, de los accionistas que no entienden más que el lenguaje de los beneficios, fue el principio del fin.

8. Se compara con la radio y la TV: No es un buen ejemplo.

Apareció la televisión y la radio continuó: Otro gran argumento de los defensores del papel. Lo que no cuentan esos defensores es que el negocio de las cadenas de radio se desplomó y que la mayoría cerraron. Si quieres más detalles te aconsejo leer Historia de la radio y la televisión, de Pierre Albert y Andre-Jean Tudesq (10 € en ebook).

Personalmente, creo que una comparación más acertada sería comparar el papel e Internet con la relación entre la radio, como electrodoméstico casero que ocupaba un lugar privilegiado en la casa, y el transistor o la radio portable, incluida la del coche. Las radios “fijas” prácticamente ya no existen. Y si lo hacen es porque están “unidas” a otros dispositivos como el lector de CD (que, por cierto, también tiene un futuro difícil). Ese parece ser el futuro del papel.

9. La “Unidad informativa” ya no es la marca, sino el propio contenido.

Según Marissa Mayer (vicepresidenta de Usuarios y Productos de Google), “la estructura de la red ha hecho que la unidad de consumo de noticias emigre del periódico completo al artículo específico”. Se puede argumentar que Mayer es juez y parte, pero para mí es evidente.

En el mundo del papel, los lectores buscaban una “marca”, una cabecera, sea El Mundo, El País, Semana, Hola o la que sea. En el mundo digital el internauta utiliza un buscador en el que pone el tema que le interesa: Va directamente al contenido. Es cierto que si le satisface una determinada marca, puede llegar a ser fiel, pero las oportunidades de “entrar” a través de un buen reportaje sin necesidad de una cobertura empresarial de peso es una ventaja –o inconveniente, según se mire- de Internet.

10. La “velocidad” de Internet.

Poco podemos decir sobre el asunto, porque es absolutamente obvio. El diario más rápido cuenta las cosas horas después de que sucedan, una revista semanal tarda entre 7 días (si la noticia coincide con su cierre) y trece; y una mensual… sin comentarios. No vale la pena detenerse más en el asunto.

11. La interactividad: El internauta es juez y parte.

Otra ventaja evidente de todos los medios digitales. Siempre he dicho que la interactividad es lo que peor llevan los periodistas de papel. Ellos escriben algo y “va a misa”, no hay derecho de réplica, o lo hay muy mermado. En Internet no es así, escribes y al minuto tienes gente que opina y no siempre a tu favor. El prestigio y la credibilidad hay que ganársela día a día. Es muy duro… y apasionante.

12. La creación de comunidades de prescriptores.

Internet y las redes sociales sirven para crear comunidades de prescriptores. Esto no es ningún descubrimiento, ya existía antes, el típico friki que devoraba revistas de coches, motos, informática o lo que fuese y que, en su entorno, era el rey: Lo que él decía iba a Misa.

Pero gracias a Internet y a sus redes sociales, el “radio de alcance” del listillo de turno se multiplica por cien, mil, diez mil… quién sabe. Según Marc Cortés, MBA por ESADE y experto en Social Media e Internet 2.0: “La suma de conocimientos y actividades en los entornos Web… es el fundamento de la llamada Inteligencia Colectiva”. Este es un camino vedado para el soporte papel.

13. La publicidad busca nuevas fórmulas.

Silvia Sivera (profesora de la Universitat Oberta de Catalunya y experta en márketing viral) asegura que estamos expuestos a más de 2.000 mensajes diarios. Prestamos algún tipo de atención a 52, escuchamos la mitad, nos gustan 10 y recordamos de forma positiva 4. Y en la mayor parte de los casos son aquellos en los que la publicidad va “incrustada” en una “conversación”: Es decir, está asociada al contenido y a la interactividad.

Otro caso es que la publicidad llegue exactamente al público que deseamos. Por ejemplo, hay páginas Web de IPTV (oferta de contenidos audiovisuales bajo demanda vía Internet) que discrimina cada IP, cada usuario de forma que los cortes publicitarios se hacen por grupos, ¡hasta decenas de “paquetes” publicitarios distintos en función del perfil del internauta! Cosas así son impensables en el mundo del papel.

Con el papel estás premisas son difíciles de conseguir. La publicidad busca nuevas fórmulas para llegar un perfil exacto de consumidor y entablar una “conversación” con él. Por utilizar un símil bélico, ya no se lanzan “bombas” que hieren a cientos de soldados y matan a alguno, sino que se utilizan franco tiradores con una relación coste-eficacia mucho mayor. El futuro de la publicidad pasa por hacer una publicidad que va “envuelta” por el contenido y que, a quien le llega, le interesa. Así de fácil.

Conclusión.

Los kioscos desaparecerán, unas pocas editoriales sobrevivirán, surgirán multitud de pequeñas empresas creadoras de contenidos, los buenos periodistas seguirán siendo interesantes y cambiará por completo el negocio de los contenidos.

¿Una visión fatalista? ¿Ciencia ficción? Te respondo con tres preguntas: ¿Has viajado a los EE.UU.? ¿Y a los países de sudeste asiático? ¿Quizás a China? Si has estado en alguno de estos lugares, verás que el futuro, allí, ya está llegando. Y aquí llega a toda velocidad.

Basta mirar al otro lado del Atlántico, donde el senador norteamericano Benjamin Cardin ha presentado la Newspapers Revitalization Act para subvencionar a los periódicos, y convertirlos en entidades sin ánimo de lucro. Lo que confirma lo que te decía al principio: El negocio editorial convencional está muerto.

Etiquetas: , , , , , , ,

4 comentarios en “El papel no está muerto… el negocio editorial, sí.”

  1. Santiago Fuenteseca Fernandez 30 Diciembre 2009 at 2:34 am #

    Estoy de acuerdo al 100% contigo Máximo. Me gustaría poder hablar con vosotros, incluso poder conocernos y reunirnos, tendréis noticias mías.

  2. Adrián Ruiz 16 Enero 2010 at 11:41 pm #

    Hola Maximo,

    Hace unos años hicimos desde mi agencia de publicidad un proyecto editorial que duró 4 años hasta la crisis Argentina de fines de 2001, donde por cuestiones económicas, debemos suspenderlo.

    Ahora intento retomarlo, pero no logro convencer a la gestora de la idea que no lo hagamos en papel.

    Coincido contigo en un 100%, porque ya experimenté el invertir grandes cantidades de dinero para que el mayor porcentaje de ganancias se lo lleve el hardware del negocio (imprentas, fletes, distribuidoras).

    Saludos desde Argentina

    Adrián


Hacer un comentario